Durante el Primer Encuentro APPEAE, el Teatro Payró fue sede de dos encuentros ProduBoxing: un espacio de debate e intercambio pensado para poner en conversación a la comunidad de productores y gestores de las artes escénicas y abrir discusiones sobre algunos de los desafíos que atraviesan al sector.
Con un formato dinámico y participativo, los dos ProduBoxing reunieron en cada jornada a representantes de asociaciones profesionales, espacios de producción y exhibición, instituciones educativas y proyectos de formación para compartir experiencias, poner en común problemas y pensar colectivamente nuevas herramientas para la escena que viene.
El primer ProduBoxing, “La producción y la exhibición escénica: nuevas miradas y desafíos”, reunió a representantes de distintas asociaciones del sector: Marcelo Cuervo, por ADEA; Zaida Mazzitelli, por APDEA; Gonzalo Pérez, por ARTEI; Cecilia Ruiz, por ESCENA; y Eleonora Pereyra, por APPEAE, con la moderación de Rubén Szuchmacher.
El intercambio partió de una pregunta común: ¿qué necesitamos transformar hoy para fortalecer la producción y la exhibición de las artes escénicas? Las distintas organizaciones pusieron sobre la mesa experiencias y perspectivas vinculadas con la producción, la exhibición, la federalización y la necesidad de fortalecer los espacios de encuentro y organización del sector.
Para Marcelo Cuervo, representante de ADEA, uno de los desafíos centrales es “construir y militar situaciones que nos permitan reconocernos como colectivo” y pensar la gestión desde una perspectiva federal. En esa misma dirección, Zaida Mazzitelli, secretaria de APDEA, señaló la necesidad de salir de una mirada concentrada en la Ciudad de Buenos Aires: “Pensamos constantemente en salir de CABA. Para pensar la escena nacional y cómo se gestiona en las diferentes partes del país”. La descentralización del conocimiento y la posibilidad de reconocer las particularidades de cada territorio aparecieron así como parte de una agenda necesaria para el desarrollo del sector.
Desde ARTEI, Gonzalo Pérez, presidente de la Asociación Argentina del Teatro Independiente, puso el foco en la capacidad de la producción para generar nuevas respuestas frente a contextos adversos: “Cuando se agudizan las crisis, aparecen nuevas propuestas y aspiro a que el contexto tan agresivo movilice a la producción de hacer cosas”.
La conversación también permitió pensar el vínculo entre producción y creación en las nuevas generaciones de creadores. Cecilia Ruiz, representante de ESCENA, compartió la experiencia de las residencias que impulsan desde la organización para brindar a jóvenes artistas tiempo y espacio para desarrollar sus proyectos. “Hay jóvenes con muchas ganas y es nuestra obligación sostener los espacios”, señaló.
Por su parte, como socia de APPEAE, Eleonora Pereyra,destacó la necesidad de asumir un rol activo y creativo frente a los desafíos del sector: “Nuestro rol desde APPEAE como productores es siempre intentar ser creativos. Tenemos que juntarnos para encontrar una fuerza de las artes escénicas en sí mismas”.
Las distintas intervenciones coincidieron así en la importancia de fortalecer las redes asociativas, generar espacios de articulación y construir una mirada colectiva sobre el desarrollo de las artes escénicas. El ProduBoxing puso en evidencia que la producción no sucede de manera aislada: se construye también a partir de las organizaciones, los vínculos y las comunidades profesionales que sostienen el sector.
El segundo ProduBoxing, “¿Qué formación necesitan los productores de la escena futura?”, trasladó la conversación hacia otro de los desafíos centrales planteados durante el Encuentro: la profesionalización y la formación de quienes producen y gestionan las artes escénicas y la cadena de valor asociada a la creación artística.
El encuentro reunió a Sara Noe Arrojo, de la Diplomatura de Producción Escénica APPEAE – Región Nuevo Cuyo; María Martha Gigena, del Departamento de Artes del Movimiento de la Universidad Nacional de las Artes; Pablo Iglesias, de la Tecnicatura en Artes Escénicas de la Universidad Nacional de La Matanza; y David Señoran, de la Licenciatura en Artes Escénicas de la Universidad Nacional de San Martín, con la moderación de Raúl S. Algán, de APPEAE.
La conversación permitió poner en relación distintas experiencias de formación y distintos territorios, y preguntarse qué herramientas, saberes y competencias necesita hoy la producción escénica para responder a un campo profesional que se transforma. Desde la experiencia de la región de Cuyo, Sara Noe Arrojo señaló una problemática concreta: durante mucho tiempo no existieron allí espacios específicos de formación en producción escénica. Muchas personas llegaron a la producción a partir de la propia práctica teatral, hasta la creación de la Diplomatura de Producción Escénica APPEAE – Región Nuevo Cuyo.
La falta de formación específica también apareció vinculada con las características particulares de cada disciplina. David Señoran, desde la Licenciatura en Artes Escénicas de la UNSAM, señaló la complejidad de pensar la producción de la danza en términos de mercado y las particularidades que esto implica para quienes trabajan en ese campo.
Para Pablo Iglesias, de la Tecnicatura en Artes Escénicas de la UNLaM, la formación profesional de productores resulta fundamental frente al contexto actual y a los desafíos que atraviesa el sector. Por su parte, María Martha Gigena, decana del Departamento de Artes del Movimiento de la UNA, planteó que las condiciones adversas muchas veces obligan al sector a improvisar y resolver sobre la marcha. En ese contexto, señaló la responsabilidad de la academia: aunque pueda estar siempre un poco detrás de las transformaciones del campo, debe mantener la capacidad de mirar hacia adelante.
El debate puso en evidencia que hablar de profesionalización no significa solamente incorporar herramientas técnicas, sino que implica construir espacios de formación capaces de acompañar las transformaciones del sector, reconocer las particularidades territoriales y disciplinares, generar nuevas capacidades para quienes van a producir la escena del futuro y generar articulaciones entre lxs artistas y los gestores y productores en formación para desarrollar una cadena de valor cada vez más diversificada apra el sector y donde se vayan construyendo roles con su especificidad sectorial.
Los dos ProduBoxing permitieron poner en diálogo dos dimensiones estrechamente vinculadas: la capacidad del sector para organizarse colectivamente y la necesidad de desarrollar herramientas y competencias profesionales.
Desde las asociaciones y redes que articulan a quienes trabajan en las artes escénicas hasta las universidades, tecnicaturas y espacios de formación que preparan a las nuevas generaciones, las conversaciones mostraron que pensar el futuro de la producción también implica fortalecer las condiciones para que ese futuro pueda construirse.
El paso por el Teatro Payró dejó así una pregunta que atraviesa buena parte del Primer Encuentro APPEAE: ¿cómo construir colectivamente las capacidades, las redes y los espacios que necesita la escena que viene?
El cierre de los ProduBoxing tuvo además un momento especialmente significativo para APPEAE: la presentación de la Beca Andrea Hanna 2027, creada en homenaje a quien fuera docente, productora ejecutiva, gestora cultural y miembro de APPEAE, además de referente y pionera en la gestión, mediación y formación de públicos en las artes escénicas. La beca estará orientada a investigadores y gestores que trabajen en el campo del desarrollo de públicos para las artes escénicas y su convocatoria estará abierta a la comunidad artística de Argentina, Chile y Uruguay. De esta manera, APPEAE busca mantener vivo el legado de Andrea Hanna y contribuir a la producción de conocimiento y al desarrollo de nuevas prácticas en un campo al que dedicó una parte fundamental de su trayectoria profesional.
Próximamente se dará a conocer más información sobre la convocatoria a través de la web y las redes sociales de APPEAE.